El Ejército de Liberación Nacional (ELN) difundió un comunicado en el que acusa al gobierno del presidente Gustavo Petro de abandonar la búsqueda de una salida política al conflicto armado y de alinearse con la estrategia de Estados Unidos, encabezada por Donald Trump, mediante una escalada militar que, según el grupo, lesiona de forma terminal las políticas de paz.
En el texto, fechado el 8 de febrero de 2026 y firmado por el Comando Central del ELN desde las montañas de Colombia, la organización sostiene que la creciente militarización del Gobierno impide hablar de paz, superación del conflicto y defensa de la soberanía nacional. Asegura que las decisiones oficiales representan una claudicación ante un “imperio genocida” y una arremetida neocolonial.
El comunicado relata que el 2 de febrero el ELN recibió a un emisario del presidente Petro junto a una delegación de la Comunidad Internacional y de la Conferencia Episcopal Colombiana, con el objetivo de explorar la posibilidad de retomar la solución política al conflicto. En ese encuentro, afirma el grupo insurgente, ratificaron su voluntad de paz y la disposición de seguir buscando salidas a la crisis de la Mesa de Diálogos.
Sin embargo, según el ELN, tras los encuentros del presidente Petro con Donald Trump, en la madrugada del 4 de febrero el mandatario habría ordenado a las Fuerzas Armadas bombardear la región del Catatumbo, el mismo lugar donde horas antes había concluido la reunión que intentaba reactivar el proceso de paz con esa guerrilla.
Para el ELN, la gravedad de los hechos no radica únicamente en la orden de acciones militares, sino en que estas niegan alternativas de paz previamente autorizadas por el propio Gobierno. El grupo sostiene que Petro priorizó operaciones militares contra el ELN y la protección de la Banda del 33, disidencia de las antiguas Farc con presencia histórica en el territorio, aun cuando ello implicara bombardear zonas pobladas, lo que califican como una violación al Derecho Internacional Humanitario.
El comunicado también cuestiona que las acciones militares contradicen la gestión adelantada por la Comunidad Internacional y la Iglesia, dejando en entredicho la coherencia del Gobierno ante el país y la comunidad internacional. Pese a ello, el ELN asegura que mantiene la voluntad de paz expresada el 2 de febrero y anuncia que continuará dialogando con la sociedad, organizaciones populares y comunidades para avanzar en la construcción de un Acuerdo Nacional.
Aun así los señores al margen de la ley siguen delinquiendo y pidiendo garatias ¡DESCARADOS!


